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Cómo superar la ruptura con una pareja a la que aún quieres


Sucede que a veces el querer mucho no basta. Estás con la persona que crees adecuada, la sigues queriendo, te atrae, no hay una infidelidad o engaño ni nada imperdonable como excusa, pero sientes que no puedes seguir con ella. Hay algo, quizá una voz interior, que te empuja a terminar esa relación y seguir tu vida sin ella, aunque la sigas queriendo. El tiempo suele dilatarse en esas rupturas, las dudas y los miedos son tan difíciles de superar que el dolor se vuelve casi físico. Alejarte de alguien a quien sigues queriendo va contra nuestra naturaleza sentimental. Es duro aceptar que no vas a volver compartir tus días junto a esa persona. Aunque el cariño siga ahí, sabes que eso no es suficiente.Como en todas las rupturas, no ocurre de un día para otro. Durante un tiempo, la inercia de la pareja va cambiando y esa etapa, si la dejas pasar, puede durar años. Pero llega un momento en que es insostenible, no consigues ser feliz. Y es en ese momento, el instante en que te das cuenta de lo inevitable, cuando debes reunir toda la valentía de la que eres capaz, toda tu fuerza posible, para romper y alejarte. Para irte, encontrarte y empezar esa nueva vida que te espera.

A veces ocurre porque los proyectos vitales no son los mismos. Tú quieres hijos y el otro no; tú planeas un futuro en un país extranjero y el otro no; tú empiezas a necesitar cosas nuevas y sabes que no las encontrarás con esa persona. Sea por lo que sea, hay que armarse de valor para aceptar que esa persona a la que sigues queriendo por una lista larga de cosas buenas, no será mas tu compañer/a sentimental.


 
 
 

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